viernes, 28 de marzo de 2008

50 m.l. ¿Hasta dónde?

Es increible el ritmo con el que se baten records en las distintas modalidades de natación. Cada grán evento es sinónimo de nuevas marcas. Esta vez lo sorprendente se está dando en la prueba más rápida, los 50 m.l., a manos de un francés (Alain Bernard) y de un australiano(Eamon Sullivan). Si en los pasados europeos fuese el primero el que dejase el crono en 21.50, el segundo, y por segundo día consecutivo, lo ha rebajado hasta 21.28 tras un aviso de 21.41 en los campeonatos australianos. ¿Hasta dónde llegarán? A diferencia del atletismo en el agua el margen de mejora aparece de forma más evidente, debido quizá a que se trata de medios distintos y que hay todo un équipo de científicos dedicados exclusivamente a esto, desde los trajes hasta la forma del aleteo para maximizar el tiempo. En cualquier caso la natación está viva y se deja abierto una lucha espectacular de cara a los próximas olimpiadas de Pekín, no solo entre dos hombres sino entre dos equipos de investigación. Hasta mañana amigos.

miércoles, 26 de marzo de 2008

Arduo trabajo para llegar a Suecia


Pensaba que esto del Erasmus era cosa de solicitarlo y rascarse la barriga y como ser durmiente a eso me he dedicado hasta hoy. Me lo han dicho muy claro esta mañana en la oficina de relaciones internacionales y tengo bastante trabajo, rellenar formularios, leer muchas hojas... informarme. Por lo pronto ya he pasado toda la tarde delante de este asqueroso aparato para no sacar gran cosa en claro. Se que existe el problema, algo es algo. La euforia de mi aventura sueca debe pasar por trámites que tan poco me gustan y he de sentarme a solucionarlos. Todo cuesta, y más estos caprichos. Hasta mañana amigos.

martes, 25 de marzo de 2008

Rafael Azcona, ese gran desconocido


El Verdugo, Plácido, El pisito, La lengua de las mariposas... ¿qué había detrás de estas históricas obras maestras españolas? La pregunta tiene múltiples respuestas por tratarse de un concepto ambicioso. Una película no es grande solo por su director, ni por sus actores ni por una producción acomodada, una película es grande por el conjunto de todos los elementos que en ella intervienen y sobre todo empieza a ser grande por sus cimientos, por un buen guión. El guionista tiene la difícil tarea de empezar de cero, de coger el texto o la idea y darles una dimensión cinematográfica para que el director tenga su herramienta de trabajo. Son los artífices de dotar a los actores de la palabra o del silencio, condicionan, en principio, el resto de la obra, y lo hacen de forma callada, sin que en la mayoría de los casos se sepa de su existencia. Esos nombres que aparecen en los créditos y a las que se le atribuye el guión de una película son seres vivientes y el pasado lunes nos dejo el que es, sin lugar a disputa, el máximo exponente en este campo de la cinematografía española, nos dejo Rafael Azcona.

Rafael Azcona tuvo más que oportunidades para entrar en el mundo de la fama, caso insólito en su oficio, debido precisamente a que dotó de esqueleto a muchas de las más importantes cintas que se han realizado en España hasta la fecha. Lo hizo siempre entre situaciones cómicas, con continuos guiños de libertad en los momentos de opresión y quitándose importancia aún sabiendo que era uno de los responsables de nuestra más brillante cultura. "Para mí ha sido una extraordinaria forma de ganarme la vida", declaró en una entrevista el que se consideraba como un artesano. Artesano, guionista, literato, cómico, amigo o cómo se le quiera llamar Azcona se ha ido en silencio como vivió para la inmensa mayoría de españoles que inevitablemente aprendimos de sus metrajes. Se va un desconocido que guardábamos en nuestro oído sin saberlo. Hasta mañana amigos.